Marrakech, day 1

Viajar es crecer,

me falta tiempo para todas las cosas que quiero ver, para todos los sitios donde me gustaría estar, para todos los sentimientos que quiero tener.

Cada persona supongo que tiene algo que le hace sentir vivo, que le hace sentir despierto, que le hace sentir que no podría estar haciendo ahora mismo nada mejor en el mundo entero. Y eso, para mi es descubrir sitios nuevos, viajar y encontrar lugares que nunca había pensado encontrar, o igual los había pensado totalmente distintos, porque además, por mucho que te hayan contado, por muchas fotos que hayas visto, no es lo mismo que vivirlos, que olerlo, que sentirlo en tu propia piel.

Este viaje empezó temprano, muy temprano ¡pero qué poco cuesta madrugar cuando sabes que en unas horas estarás aterrizando en cualquier sitio! En este caso ese cualquier sitio es Marrakech. Mi primera vez en esta ciudad, y ¡qué ciudad, qué olores, qué mix de sentimientos!

Ya desde el avión se veía como su color rojizo predominaba en el ambiente, pero aún no sabía exactamente lo que me esperaba. Aterrizamos, cogimos un taxi (no sin negociar con varios taxistas antes) que nos llevó hasta nuestro Riad en plena Medina. Increíble, esto es increíble. Piscina en un patio interior estilo árabe, una habitación enorme, una ducha de piedra de un mismo color que la ciudad con forma de puerta de palacio ¡Woww!

Y sales a la calle y ves pasar motos, bicis, carromatos tirados por burros, gente encima, gente andando. Puedes sentir un especie de caos ordenado, es difícil de explicar pero es que cada uno sabe por donde tiene que pasar y os estoy hablando de calles de 2 metros de ancho, ¡si llega! Más adelante te das cuenta de que además es una ciudad laberíntica, nosotros nos dimos cuenta tarde, la verdad, creo que la ilusión nos pudo, así que nos perdimos, bien perdidos. Pero nos encontramos y después de eso, nos aprendimos el camino. A los 4 días.

Así que yo no paré hasta que conseguí un mapa de la ciudad, llámame maniática pero a mi me gusta recorrer los sitios con un mapa en la mano, y redondear y tachar y escribir en él, y sacarlo y guardarlo y no saber dónde lo habré puesto y volverlo a encontrar y alegrarme. Una chica en el Riad que había ido a Marrakech para relajarse unos días nos facilitó uno de estos y además nos dio muchos tips para recorrer la ciudad.

Por lo que el primer día, estuvimos visitando los curtidores de Marrakech, los talleres en los que se trabaja la piel y el cuero, que se encuentran en el Norte de la Medina, en el que el «guardian de los curtidores» nos explicó la forma en la que trabajan estos materiales ¡desde luego que no sabía todo el trabajo que esto suponía!

Nuestros Riad estaba a unos 10 minutos andando de la plaza Jamaâ el Fna, lo que hizo que fuésemos cada día a ver qué espectáculo nos tocaba, es una fiesta asegurada, música, gente, puestos de zumos de mix de frutas (¡y qué zumos¡), de frutos secos, de tatuajes de henna, de mil cosas que te puedas imaginar.

Además, decidimos visitar el Palacio de la Bahía, uno de los consejos de la chica del Riad a la que he nombrado antes ¡vaya acierto! Uno de los palacios más especiales de Marrakech, lleno de patios con diferentes colores, techos los cuales no podía parar de fotografiar, suelos, ventanas, fuentes, puertas, y jardines. Qué imposible difícil se me está haciendo esto de describir todo lo que sentí.

Y para terminar, nos sentamos a admirar la plaza Jamaâ el Fna desde la azotea del Cafe de France. Un capuchino exquisito, ya no se si porque realmente estaba exquisito, o porque el ambiente lo estaba haciendo así, pero desde luego, uno de los mejores que he tomado y un sitio más que recomendable.

Y con este post inauguro la sección Globearound, donde iré escribiendo sobre todos los lugares a los que tenga la suerte de ir, y prometo aprender mucho más de cómo hacerlo.

Tengo que confesar que se me ha hecho muy difícil escribir sobre el viaje, quiero hacer sentir todo lo que sentí yo y es imposible, tengo muchas más cosas que contar y fotos que enseñar, que son infinitas.

Y lo haré, poco a poco.

Lugar: Marrakech

Mono: Lefties

Gafas: Rayban

PINNAHANA TRAVELS.

4 respuestas a “Marrakech, day 1”

  1. Tal y como lo describes dan ganas de ir ya. esperando el siguiente blog.

    1. ¡Con lo que me ha costado escribir este post! Me alegro muchísimo que se te haya quedado esa sensación. En una semanita estará la continuación 🙂

  2. Hola me ha encantado el articulo, llevaba tiempo interesado en esto porque lo estube cuestionando el otro dia con un amigo, al final tenia yo razón por lo que veo. Enhorabuena al autor esperemos que sigan asi, nosotros tenemos un blog igual pero trata de técnicas sobre redes sociales, como conseguir mas seguidores, likes en tus publicaciones y demás. se llama creapublicidadonline.es ¡quedan invitados! gracias, un abrazo fuerte.

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