Paris, City of Love

Me encanta escribir cuando está lloviendo ahí fuera, manta, luz tenue y un café en la mesa, idóneo para revivir mis días en París.

Esta aventura empieza con reglas estrictas a seguir después de aterrizar.

Qué autobús coger, qué línea de metro y en qué parada hacer trasbordo para volver a coger otra línea de metro y poder llegar a la parada de destino, por qué salida debíamos salir y qué restaurante parisino rodear para llegar a la calle a donde nos dirigíamos, qué código introducir para poder abrir el portal y cuál para poder llamar al ascensor (más tarde nos explicaron que los timbres en París no se llevan y los códigos es el must-have en la ciudad). ¡Todo esto en Black Friday!

Tres horas después de aterrizar nos encontrábamos en un piso parisino de suelo de parqué y detalles inolvidables, donde nos acogerían unos días para poder disfrutar de la ciudad, además gozaríamos de la mejor guía del mundo mundial, la cual nos tenía todos los tours preparados ¡había hecho demasiado bien los deberes!

El primer paso lo dimos por Montmartre, conocido como el barrio de los pintores, el más bohemio de París. Donde pudimos disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad, desde la Basilique du Sacré Coeur, hasta que se hizo de noche, y ¡qué bonito ver todas las luces que alumbran la ciudad de la luz desde ese sitio con tanto encanto! No podía acabar la velada mejor que cenando en un restaurante del distrito 18 una tabla de embutido y vino tinto, ya nos habíamos metido totalmente en el papel.

Un fin de semana en París no puede dejar de tener una visita a la Tour Eiffel, al acercarte te recuerda lo pequeños que podemos llegar a ser, aunque todo depende siempre de con qué lo compares. Nuestro tour seguía por un paseo largo y tendido con el río Sena de fondo hasta llegar al Palacio Nacional de los Inválidos, para terminar comiendo en la mejor crepería del mundo, La Creperie des Canettes, donde nos deleitaron con algunas de sus Galletes acompañadas de Sidra Bretona, sidra que no se escancia ni se bebe de pie, que tiene un sabor muy distinto de las sidras que nos acostumbran en el norte de España, con un color más anaranjado y burbujeante. Y para terminar, por supuesto, disfrutamos de unos Crepes de postre, cubiertos de chocolate y frutas. ¡Ñam, ñam!

A lo bonito de la ciudad se le añadía el ambiente navideño que ya a finales de noviembre se respira allí. Así que, otro de los días lo pasamos haciendo ruta desde el Arc de Triomphe, tan lleno de tráfico que aún estando allí costaba imaginarse cuántos coches pasarán por ahí a lo largo del día, uniendo doce de las grandes avenidas de la ciudad, una de ellas por la que seguiríamos nuestro paseo hasta la Plaza de la Concordia, por la famosa Av. des Champs-Élysées, la avenida mas famosa de París llena de tiendas de lujo y cafeterías.

Y, lo bonito de esta época, el mercadillo de navidad que te espera al terminar la avenida, con un ambiente que a mi persolamente me enamora. Así, acabamos la ruta en el distrito I, en el Musée du Louvre, impresionante ya desde fuera como pudimos captar en alguna foto.

Para teminar este día tan perfecto, la mejor guía de París decidió llevarnos por el barrio Le Marais, uno de los únicos barrios que abren los domingos (por el momento, parece que pronto lo harán más) y donde se puede respirar un ambiente embriagador, entre las tiendecitas pequeñas todas diferentes las unas de las otras, las galerías de arte parisinas, y los cafés caracteristicos de la ciudad ¡Más que  mágico!

 ¡Ah sí! Se me olvidaba comentar las floristerías de París, y diréis –bueno, tiendas donde venden flores, hay por todos lados- pero es que son diferentes, te invitan a entrar inundando de flores la mitad de la acera, percibes el olor mucho antes incluso de llegar, llenas de colores, de felicidad.

Y hasta aquí esta nueva aventura. ¡Pronto otra nueva! Espero haber transmitido todo lo que he sentido en la ciudad del amor.

Os recuerdo que estoy preparando una pequeña gran sorpresa para Navidad que me tiene muy ilusionada. ¡Será un sorteo, y será muy muy especial!

Lugar: París

PINNAHANA TRAVELS.

3 respuestas a “Paris, City of Love”

  1. Fantastique!

  2. Que experiencia más bonita ! Que ganas de visitar ahora mismo París !! Me ha gustado mucho todo lo que has escrito y como lo describes. Tiene que ser algo inolvidable. Muchos besitos guapa,

    http://www.comparteilusión.blogspot.com

    1. ¡Ohhh! Muchas gracias Natalia. Espero haber transmitido todo lo que sentí, una experiencia más que genial. ❤️

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